Cofradía Ferroviaria del Descendimiento, Stma. Virgen de las Angustias y Ntra. Sra. de la Esperanza

Fundación: 1947

Hábito y Escudo Cristo
Hábito y Escudo Virgen

Número de Hermanos: 350

Imágenes:

  • Descendimiento de Nuestro Señor: es un grupo escultorico formado por 6 figuras.
  • Stma. Virgen de las Angustias.
  • Ntra. Sra. de la Esperanza.

Descendimiento de Nuestro Señor: es un grupo escultorico formado por 6 figuras, de las cuales todas a excepción de María Magdalena, fueron realizadas por el escultor Extremeño D. Juan Blanco Pajares. María Magdalena es obra de D. Luis Peña

Maldonado.

Santísima Virgen de las Angustias, es obra del escultor Extremeño D. Juan Blanco Pajares.

Nuestra Señora de la Esperanza es obra de D. Juan Blanco Pajares.

Hábito:

Los nazarenos que acompañan al Descendimiento de Ntro. Sr. y Stma. Virgen de las Angustias: Fajín negro con el escudo de la cofradía en el centro sobre fondo blanco, capa negra con el escudo de la Cofradía a la altura del hombro izquierdo sobre fondo blanco, túnica azul celeste con dos hileras de cordón negro en el centro de la parte delantera y en medio una hilera de botones negros, cubrerrostro azul celeste.

Los nazarenos que acompañan a Ntra. Sra. de la Esperanza: Fajín verde con el escudo de la Cofradía en el centro sobre fondo blanco, capa verde con el escudo de la Cofradía a la altura del hombro izquierdo sobre fondo blanco, túnica blanca con dos hileras de cordón verde en el centro de la parte delantera y en medio una hilera de botones verde, cubrerrostro blanco

Junta de Gobierno:

  • Hermano Mayor: Mateo Pinheiro Salinero
  • Vice-Hermano Mayor: Ángel López Morales
  • Tesorero/Administrador: Alfonso Solís Molina
  • Secretaria: Fausti Rodríguez Morcillo

Reseña Histórica:

Entrañablemente conocidos como los Ferroviarios, fue fundada por un grupo de ferroviarios auspiciados por D. Cesar Lozano Cambero. ¿Por qué los ferroviarios?  Porque Mérida fue un núcleo importante de trabajadores de RENFE dada la importancia de la estación emeritense. También influyó el hecho de que estos trabajadores, debido a sus desplazamientos por toda España y, fundamentalmente con Andalucía, se vieron atrapados por el “espíritu cofrade”.

No obstante, en la fundación de esta Cofradía, jugó un papel muy importante el agradecimiento de este gremio a Don César Lozano por su asistencia espiritual y, sobre todo, por exponer su propia vida por salvar a algunos ferroviarios en los duros y fatídicos momentos vividos durante la Guerra Civil.

Así, el 14 de abril de 1947 fundan la Hermandad con el objetivo de dar gracias a Dios y homenajear y rendir memoria a los cuatro compañeros que ya habían caído antes de la intervención de  D. Cesar. La primera denominación de la Cofradía fue la de “Cofradía del Descendimiento y Santísima Virgen de las Angustias”, no siendo hasta el año ochenta y siete cuando cambien su denominación e incluyan en la misma a Nuestra Señora de la Esperanza.

Desde un principio la Hermandad confió en un imaginero extremeño, natural de Don Benito, aunque afincado en la localidad sevillana de Castilleja de la Cuesta, Juan Blanco Pajares , la ejecución de toda su imaginería. En este sentido, hay que destacar de Blanco Pajares la maestría en la ejecución de los Cristos, con un gran estudio de anatomía y una marcada expresividad. Destaca en la veneración popular, quizás por su cercanía a los feligreses en la Basílica, el que yace en los brazos de la Virgen de las Angustias y que se convierte en el objeto de las caricias de cientos de devotos y devotas que se quedan extasiados y conmovidos ante la belleza del conjunto.

Los Ferroviarios comenzaron procesionando, en 1948, el paso del Descendimiento. Un paso que, hasta hoy, ha sufrido cambios bastante considerables ya que el grupo escultórico que salía a la calle en los inicios dista mucho del que conocemos en la actualidad, y no sólo por el extraordinario “barco” con el que desfila cada Jueves Santo. Una canasta impresionante que sustituyó a otra de gran factura, también de Blanco Pajares, con plafones estofados en oro y con cartelas que contenían los rostros de los cuatro evangelistas. Una obra de arte que aún conserva la hermandad y que, según fuentes de la misma, pretende restaurar para, posiblemente, recuperarlo en el futuro.

Así las cosas, para el Descendimiento, Blanco Pajares realizó una composición con todas las imágenes estucadas, es decir con la ropa tallada, y una Magdalena a los pies de la cruz, de gran dinamismo, que levantaba los brazos hacia el crucificado. Una imagen de María Magdalena que ha sido buscada hasta la saciedad por la Hermandad hasta hace pocos años, siendo consultados, incluso, los familiares de Juan Blanco Pajares sin resultado alguno con lo que finalmente, se dio por perdida.

Destacaba de ese primer Descendimiento, además de las ropas talladas, la imagen de Nicodemo por tener una frondosa barba y una mirada muy expresiva. Su cara fue sustituida a la muerte del Hermano Mayor Fundador, Manuel González Martín-Romo, por el rostro de éste, que es el que conocemos en la actualidad. El otro varón que figura en el misterio es un autorretrato del imaginero.

Este primer “Paso”, lo completaron en tan solo un año. El grupo escultórico, que procesionaron por primera vez en la Semana Santa de 1948 con un costo total de 43.000 pesetas con una canasta provisional que supuso una inversión de 5000 pesetas.

En el año 1949 procesiona por primera vez la canasta de Juan Blanco Pajares que supuso un desembolso de 37.000 pesetas, según informó el mismo medio en un reportaje que destacaba, igualmente, el incremento en el número de nazarenos, pasando de 43 a 76 túnicas adquiridas por la Cofradía .

Hablando de hábitos, una de las características de esta cofradía es que cuentan con dos, uno para el paso de Cristo con túnica y cubrerrostro azul y capa y cíngulo negros y otro, para el paso de Virgen, con túnica blanca y capa y cíngulo en verde. Un rasgo que le confiere ese característico colorido, fundamentalmente en su procesión matinal del Viernes Santo.

Dicha dualidad, a pesar de no procesionar la Virgen de la Esperanza, ya se contempla en la procesión de Santo Entierro de 1950 o al menos así lo parece por la descripción que hace el periodista “Seguido a esto, y entre los hermanos de la Cofradía de los Ferroviarios, con túnicas azules y capuchón negro unos, y túnica blanca y capuchón verde otros, el paso del Descendimiento…” . Dada la relación con otras cofradías de ferroviarios, se podría dejar abierta la posibilidad de que quienes llevaban el capuchón (entendido como capa) verde pertenecieran a alguna Hermandad del gremio invitada a acompañarles en la referida procesión. Aunque lo lógico es que este último aspecto se hubiera indicado en la información. Fuentes consultadas aseveran que el hábito se estrenó antes de la llegada de la Virgen de la Esperanza.

Los Ferroviarios completaron su imaginería procesional en un corto espacio de tiempo, de manera que, en 1953 , llegaba la imagen de la Santísima Virgen de las Angustias a nuestra ciudad , aunque había sido anunciada para el año 1951 porque se le iba a encargar a un imaginero emeritense, cosa que finalmente no fraguó. En 1955 llegó la Virgen de la Esperanza atendiendo a la sugerencia de los Agentes Comerciales de la ciudad, que la tienen por patrona y que procesionó en su primer año con los respiraderos de Nuestra Señora del Mayor Dolor.

La Virgen de la Esperanza fue bendecida en la Parroquia de Santa Eulalia el Domingo de Ramos de 1955 en el primer día del triduo que se celebró  “los días 3, 4 y 5 de abril” predicado por el Padre Emilio Alaejos, del Colegio de Misioneros del Inmaculado Corazón de María, de Gijón

Hablando de imaginería, hay que destacar que el primigenio Cristo que yacía en los brazos de la Virgen de las Angustias fue sustituido por el actual, también de Blanco Pajares, ya que no convencía a la cofradía por sus dimensiones. Un Cristo que fue guardado en el coro alto de la Basílica de Santa Eulalia y que, con el paso del tiempo, se deterioró.

La procesión matinal de esta Cofradía es una de las de mayor vistosidad y colorido de la Semana Santa. Posiblemente, además, es la que más adaptaciones horarias ha sufrido según han pasado los años y ha evolucionado la forma de llevar los pasos.

En 2008, con el fin de recuperar la composición original del Descendimiento, se decantaron por la ejecución de una nueva imagen de María Magdalena que encargaron al extremeño Luis Peña quien la ejecutó en el año 2008. Desde entonces procesiona a los pies del crucificado cada Jueves Santo.

En el 2015 los Ferroviarios estrenan para la procesión del Resucitado, en la que participan con la imagen de San Juan, un pequeño paso portado por mujeres aparcando el de la Virgen de las Angustias, en el que hasta entonces procesionaba, más pesado y de mayores dimensiones.

Procesionan el Jueves Santo y el Viernes Santo por la mañana, además del Domingo de Resurrección.

Extracto del libro «La Vida en una Semana»®

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