Cofradía del Stmo. Cristo de las Tres Caídas y Ntra. Sra. de la Misericordia

Hábito y Escudo

Fundación: 1986

Número de Hermanos: 550

Web: www.trescaidasmerida.org

Imágenes:

  • Stmo. Cristo de las Tres Caídas (1994). Simón de Cirene (1999).
  • Ntra. Sra. de la Misericordia (2002).

Todas las imágenes son del escultor sevillano Francisco Berlanga de Ávila.

Hábito:

Túnica en color marfil, escapulario y antifaz en color azul con el escudo de la Cofradía. Cordón azul y marfil con borlón del mismo tono.
(Los diputados de orden llevan capa en color azul)

Escudo: Cruz de Alcántara enmarcada por dos ramas de laurel y rematada en su parte superior por tres clavos en forma de aspa simbolizando la crucifixión de nuestro señor.

Junta de Gobierno:

  • Hermano Mayor: D. Agustín Pérez Estirado
  • ViceHermano: D. Juan Francisco Grande Carvajal
  • Administrador: D. Rubén D. Mancera Morán
  • Secretaria: D. Paqui López Delgado

Reseña Histórica:

Para buscar los orígenes de esta hermandad habría que remontarse al año 1982 en que el conocido emeritense, José Rodríguez Espinosa, popularmente conocido como “Pepe None” por su trabajo como repartidor de la conocida marca de yogurt, se estrelló con su camión de reparto contra la Ermita de Nuestra de Barbaño.

En la cama del hospital, convaleciente, quería dar gracias a Dios por haber sobrevivido al accidente y, como era miembro de la Junta de Gobierno de la Cofradía de los Castillos, y muy devoto de la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, pensó en erigir una cofradía con un Cristo caído y que saliera desde la Parroquia de Nuestra Señora de los Milagros, en la barriada de Nueva Ciudad donde residía por aquel entonces.

También de aquella habitación de hospital surgió el hábito con los colores concepcionistas, por el fuerte cariño y vinculación de este emeritense con las Monjas Encerradas de la calle Concepción. De esta manera, también imitaba a la cofradía de Santa Eulalia en el hecho de que sólo los cargos directivos y diputados incorporaran capa al hábito.

Para el escudo, el de la orden de Santo Domingo, del convento que existió en tiempos en la Plaza de Santo Domingo.

Así las cosas, con el entusiasmo que le caracteriza, fue contagiando esa ilusión a los jóvenes que, por aquella época, se juntaban en las inmediaciones de la Parroquia al amparo de su párroco, Antonio Campos, tal es así que se les llegó a conocer, en un futuro, como “Generación Antonio Campos”. Estos mimbres, sumados a las ganas que había que en Nueva Ciudad hubiera una Cofradía de Penitencia, daban lugar a una gestora que comenzó a dar los primeros pasos para formar la cofradía presentando a la Junta de Cofradías sus intenciones en el año 1991. Tras un periodo de incertidumbre, finalmente se creaba la inicial Junta de Gobierno con José María Montero a la cabeza en el año 1992.

Respetando en todo momento la idea original, la Junta de Gobierno presidida por Montero fue dando forma a la Cofradía. Contactaron con el imaginero sevillano Francisco Berlanga de Ávila que presentó el boceto del Santísimo Cristo de las Tres Caídas acompañado del Cirineo. Así, en la Cuaresma del año 1994 llegaba a Nueva Ciudad el Santísimo Cristo de las Tres Caídas.

No sería hasta la Semana Santa de 1995, en la tarde del Miércoles Santo, cuando la Cofradía realizara su primera Estación de Penitencia por las calles de Mérida. La cofradía apostaba por la utilización del varal en la forma de llevar el paso del Cristo y, en lugar de llamador, una campana. Se percibía ahí esa inspiración “malagueña” que, cuando llegara la Virgen, quedaría más marcada aún.

La salida procesional de este año suponía la apertura de una larguísima y deseada página de la historia de la Semana Santa emeritense ya que unía las dos orillas del Guadiana e integraba el Puente Romano a los recorridos penitenciales de la ciudad.

Pasaban los años e, infatigables, los cofrades de las Tres Caídas, continuaban trabajando para conseguir terminar la ejecución de sus titulares. Fundamentalmente una idea rondaba la cabeza de la Junta de Gobierno: la llegada de Nuestra Señora de la Misericordia, la titular mariana de la Cofradía. Así las cosas, no aparcaron, ni mucho menos, la hechura del Cirineo para centrarse en la imagen de la Virgen, sino que, en un periodo muy fructífero para la Hermandad, consiguieron que la imagen del Cirineo estuviera en la Semana Santa del año 1999. Dos años más tarde, en 2002, Berlanga de Ávila entregó la imagen mariana a la cofradía.

Nuestra Señora de la Misericordia fue bendecida en el Sábado de Pasión de ese mismo año, pero no participó en esa Semana Santa. Sobre una parihuela, esperó en la madrugada de ese Miércoles Santo a que llegara el paso del Cristo. No será hasta 2003 cuando sorprenda esta Cofradía con el paso de la Virgen en madera de caoba y portado a varal, totalmente distinto de cómo se portan los pasos de Virgen en nuestra Semana Santa y como llamador, una campana. Quedaba definitivamente determinado el estilo de la Hermandad.

La Cofradía de las Tres Caídas ha convertido su Estación de Penitencia por el Puente Romano en uno de los referentes de nuestra Semana Santa. Una Estación de Penitencia cargada de contenido en la que, desde el año 2001, se rememoran y se reflexiona sobre las tres caídas de Cristo camino del Calvario con sendas paradas en el recorrido, concretamente en la Plaza de Roma, Arco de Trajano y entrada en la Parroquia. Además, gracias a su vinculación con la Policía Nacional, nombrados hermanos mayores honoríficos de la Cofradía, su desfile procesional suele abrirlo un piquete a caballo de este cuerpo policial desde el año 2005.

La Hermandad entró, a partir de ese año, en un periodo en el que se sucedían las buenas noticias y las adquisiciones. Una de las preocupaciones de la Cofradía era el hecho de tener que salir desde una carpa instalada en el atrio de la Parroquia, por las dimensiones mínimas de la puerta de la Iglesia. Una cuestión que, aparte de poco estética, suponía un gran sufrimiento para las imágenes, además de las premuras con la que tenían que hacer el montaje de los pasos.

Así las cosas, en el año 2009 marcaban un hito al estrenar la nueva puerta para la salida de la Hermandad. Tras varias gestiones, y con el permiso del párroco, abrieron una gran puerta de doble hoja en uno de los laterales del templo, flanqueada por dos azulejos con los titulares de la Cofradía. Desde entonces, realiza su salida completa desde el interior de la iglesia.

Siguiendo la estela de la Hermandad de la Vera Cruz, y bajo su tutela en los inicios, la Cofradía creó su propio taller de bordados que ha realizado todos los estandartes y el amplísimo ajuar de los titulares. Hay que destacar, además, que la Cofradía ha realizado los dos respiraderos en Mérida, apostando por lo autóctono.

Con paso firme, Las Tres Caídas ha ido afianzándose y en la actualidad es de las que ve como, año a año, se incrementan sus filas de nazarenos a pesar de la longitud de su recorrido que, todo sea dicho, es de los que más aprovechan el conjunto monumental de la ciudad ya que, además de atravesar el Puente Romano, sube por el lienzo de la  Alcazaba y pasa bajo el Arco de Trajano.

Realiza su Estación de Penitencia el Miércoles Santo.

Extracto del libro «La Vida en una Semana»®

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