Crónica Domingo de Ramos 2015 (Sagrada Cena)

Fecha:
29 de Marzo de 2015
Redactor:
Paco Vadillo
Fotografías:
José Manuel Romero Cerrato (Mané)
Antonio José Moreno Barriga
José Luis Fernández Castillo (JOLUFECAS)
Cofradía:
Hermandad de la Sagrada Cena y Ntra. Sra. del Patrocinio
”El sol acompaña a la Sagrada Cena como si fuera el discípulo número trece de Jesús. Con los rayos brillantes de la tarde sale de su casa hermandad en la barriada de La Argentina paseando entre las bellas calles del barrio que rezuman primavera en cada una de sus esquinas. Y la Sagrada Cena lo aprovecha sabiendo que en el caminar de cada uno de sus dos pasos, son esos elementos: la primavera y el sol, quienes le empujan en uno de los recorridos más largos, pero a su vez, más bellos de la semana santa emeritense.”

Con un trabajo exquisito de sus capataces que llevan a un equipo de costaleros y costaleras por las calles de Mérida como si el empedrado estuviese adosado a sus zapatillas. Un año más, ver el color vino de su capa, ese vino burdeos, recorrer con seriedad las calles del entorno del bimilenario Teatro Romano de Mérida, es un ejercicio de placidez como pocos encontramos en nuestra Semana Santa.

Fotografía: José Luis Fernández Castillo (Jolufecas)

Pero el sol marca los pasos de su reflexivo andar hacia el centro de Mérida. Y cuando va bajando y se vuelve el burdeos anaranjado, con los tonos ocres de los atardeceres romanos, adquiere otro cariz diferente. La pasión de la Cena y el dolor del Patrocinio comienzan a cobrar sentido en la difícil bajada por José Ramón Mélida hasta llegar a la Puerta de la Villa. Con la dura carga del paso sobre el costal, los hombres y mujeres que van debajo realizan un ejercicio de contención tremendo, producto de las semanas intensas de ensayos por su barriada.

Fotografía: José Luis Fernández Castillo (Jolufecas)

La bajada por Santa Eulalia y la explosión de la llegada hacia la Plaza de España cuenta con miles de miradas atentas que un año más, en este 2015, han vuelto a prendarse de la seriedad con la que la cofradía realiza su estación de penitencia. Chicotás hermosas en la plaza de España que van marcando el tempo de su recorrido, porque llega el momento de la intimidad, y la reflexión. La que se produce callejeando por Mérida de regreso a su barrio. Cuando la noche se hace presente, y la candelería del Patrocinio ilumina una cara que sufre por el destino de su hijo, que sujeta el pan de la cena al compás de bonitas marchas procesionales. Es uno de los momentos más duros, pero que permite dotar de sentido a la estación de penitencia de esta hermandad.

Regresa a su barrio tras una dura jornada en la que un año más la hermandad vuelve a dar un paso hacia delante. Y donde la Cruz de Guía que salió radiante desde la Argentina nos anuncia, con los claro-oscuros de la noche, que comienza la Pasión más intensa en cada una de las cofradías de la ciudad. La Argentina inicia con seriedad y brillo el resto de desfiles procesionales donde la alegría por ver entrar a Jesús en Jerusalem, se torna en tristeza por el sufrimiento que le depara. En definitiva, buena estación de penitencia y gran trabajo de una hermandad que no para de crecer.

Galería Fotográfica:

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